viernes, 12 de junio de 2009

La teoría de los fenicios


La teoría de los fenicios es un axioma del estudiante de derecho enunciada por el jurista Jaime I. Dice así:

“Cuando no sepas de que hablar en un examen, habla de los fenicios”

La teoría surge por varios factores determinantes. Los profesores suelen contar mucho en un examen su peso. Quien tenga más escrito tiene más posibilidades de aprobar, esto es casi un hecho. También es derivado de que a los profesores no les gustan los huecos en los exámenes, son ellos muy ecologistas creo. Obviamente la teoría no quiere decir que hablemos del pueblo fenicio en términos históricos sino que lo peor que podemos hacer es quedarnos sin contestar algo, es preferible hablar de lo que se pueda, siempre y cuando tenga alguna relación con la pregunta que te planteen. Yo he sido víctima de esta teoría en un concepción inversa, escribir poco puede pasar factura.

lunes, 1 de junio de 2009

¡En Derecho Civil hay que estudiar mucho!


Estoy indignado con Derecho Civil I. Es una asignatura cuatrimestral, pero por arte de manual se ha convertido en una asignatura anual, me explico. A principio de curso se nos mandó comprar un manual de la editorial Tecnos llamado Sistema de Derecho Civil I de los profesores Díez-Picazo y Antonio Gullón. El viernes pasado nos llega a la fotocopiadora de la facultad tres preciosos folios para resumirnos el temario a estudiar, de la página 40 a la 580, más el Titulo Preliminar del Código Civil, su Ley de Bases y otras 15 leyes especiales, aunque esto último podemos llevarlo el día del examen ¡yuju! Hice bien en matricularme solo en Derecho Civil este año, que hubiera sido de mi si también lo hubiera hecho en Introducción al Derecho Procesal, Derecho Constitucional I, Derecho Privado Romano, Negocio Jurídico, Historia del Derecho Español, Derechos Humanos, Historia del Derecho Público, Penal y Procesal....

Nos estamos embruteciendo


Me ha sorprendido mucho comprobar que en las encuestas que se realizan en internet sobre si se debe instaurar la cadena perpetua para delitos muy graves, que alrededor del 75% de los encuestados contestaba de manera afirmativa. Mis motivos para estar en contra de la cadena perpetua son dos, un formal y otro material.


El primero viene basado en la Constitución, que la prohíbe expresamente y que fija las penas con el fin de reintegrar a los presos de nuevo en la sociedad. ¿Para qué basamos las condenas en la reinserción si permitimos la cadena perpeuta?


La segunda es mucho más de fondo, dejemos de lado los temas viscerales de terroristas, mariluces y martasdelcastillo, pensemos en frio. Cuando condenamos a alguien privándolo de su libertad es su castigo por infringir las normas de una sociedad. El reo cumple su condena y puede ser reintegrado en la sociedad. ¿Para que la cadena perpetua? ¿Para verlos sufrir, retorcerse en unas celdas minúsculas? ¿Para verlos morir de viejos o enfermos en aquellos lugares? Que viscerales podemos llegar a ser. Hace cuarenta años cuando existía la cadena perpetua no le teníamos mucho aprecio, en España tenemos el problema de que olvidamos muy rápido.


En cuanto a las soluciones que no pasan por la cadena perpetua, la doctrina establecida por el Tribunal Supremo con la sentencia a Herik Parot supuso una novedad al aplicar la reducción de penas al total de la pena impuesta y no al tiempo máximo que se puede estar en prisión. Y la reforma del Código Penal del año 95 supuso que en delitos graves las penas de prisión pudieran llegar hasta cuarenta años, cuarenta años, la mitad de lo que una persona normal vive, yo creo que es más que suficiente para que alguien page su deuda con el mundo.